viernes, 18 de febrero de 2011
Duele.
Nunca logro entender, porque se queda tantísima gente por el camino... ni porqué hay personas que te decepcionan de esa manera, cuando menos te lo esperas... ni porqué esta vida da tantas vueltas... ni porqué todo pasa tan deprisa. Es molesto, cuando tienes esa sensación día tras día, de que no le importas realmente a nadie, de que tienes a un millón de personas al lado, pero ninguna se interesa del todo. Resulta incluso pérfido, la manera en la que tengo que ocultar a veces lo que pienso, e incluso lo que siento... simplemente por sentirme igual que ellos, o por hacer como sino me importara. Siempre he sido vulnerable a la ignorancia de los demás, y a la mía; porque me parece una manera ABSURDA, de esconderse de las cosas, de cerrar los ojos ante la realidad. Debemos afrontar lo que nos venga, sin hacerle daño a nadie, y sin olvidarse de lo que camina a nuestro lado. No podemos dejar las cosas por ahí tiradas, porque luego se pierden y ya no se encuentran.
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