lunes, 14 de marzo de 2011

Cambio constante.

Cuando por fín me acostumbro a mi vida, a la forma que toman las cosas, entonces vuelve a dar de repente un giro de 180 grados. Entran personas que se habían ido y que creía que no volverían, salen otras que  jamás pensaría que se fuesen a marchar algún día ; y mi corazón va demasiado rápido, no puede coger a penas el rítmo de cambio. Es un constante tráfico de emociones que no puedo parar. En 5 minutos puedo cambiar mil veces de estado de ánimo. De repente me verás reír por cualquier tontería, y al poco me verás casi llorando y ausente. Esto puede ser en base a que echo de menos muchas cosas, y que hay cosas que no aprecio y sé que deberia porque más tarde me faltarán. Las cosas son así, al final, solamente puedes contar contigo misma, que es quien nunca te faltará y aún así, a veces no estará del todo.
Ahora intento adaptarme, a cosas nuevas, aunque las cosas cambien para mejor. Pero sé que tarde o temprano, todo volverá a cambiar, en cuanto me acostumbre, y entonces echaré de menos todo lo que ahora tengo.

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