Es una manera de cuestionarse hasta donde eres capaz de llegar, tanto físicamente como psíquicamente. Y poco a poco, y con mucho esfuerzo, ves como avanzas, con disciplina, y como lo aplicas a tu propia vida. Siempre que me sentía cerrada, conseguía encontrar la manera perfecta para desahogarme con el ballet. Tengo mis mejores recuerdos con esto.. la primera vez que me subí a un escenario, y todas las demás, los ensayos, gente a la que gracias a esto conocí... De lo único que me arrepiento, es de no haberlo valorado tanto como pude. Pero dentro de poco, podré valorarlo otra vez día a día. Odio el día que decidí abandonarlo... pero nunca es tarde para amar lo que haces ni para hacer lo que amas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario