A veces el tiempo transcurre tan deprisa, que no te da tiempo a reaccionar, y te derriba, como a un pequeño arbolito intentando formarse. Entonces es cuando me paro y me bajo de este mundo, mientras miro ese camino, por el que tantas veces he tenido que pasar, a causa de mis errores, de mis retrocesos; y ahora casi me lo sé de memoria, y estoy segura de que me volveré a perder y tendré que regresar, pero después de una y otra y otra vez, me siento más agusto en este camino del que nunca salgo, confiada de que algún día tendré que dejarlo atrás, y coger otro en el que también me tenga que parar a mirarlo y a valorarlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario