sábado, 31 de diciembre de 2011

Nuevo año.

Sonrisas, uvas, champán, abrazos. ¿Sabéis qué significa para mi?
Un año que se va. A esos momentos,de incomprensión, arrebatos de alegría, emociones incontroladas, lágrimas, momentos de esperanza, sueños que he dejado sin cumplir, metas alcanzadas, abrazos cálidos, miradas frías y perdidas. Adiós a sensaciones. Adiós a distintas pisadas. Adiós a pensamientos que han rondado mi cabeza. 365 días que se fueron, en los que he dejado por hacer muchas cosas, y he hecho el doble de ellas; días que ya no volverán, que han quedado ahí, para no volver jamás.
Un año que empieza, otro nuevo, 365 días que la vida me regala para gastar. Y estoy deseosa, de empezar a vivirlo. Sentimientos que despertarán, personas que se irán, y otras que llegarán y habrá que ir aceptando. Cosas que aprender, nuevas piedras con las que tropezar. Colores grises, y claros. Sonidos dulces.
Nuevas expectativas en definitiva. Nuevos recuerdos que bordar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario